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Fraudes financieros 2025: el nuevo rostro de la estafa digital global

El asesor Carlos F. Torres analiza cómo la inteligencia artificial y los sistemas de pago instantáneo están transformando el fraude financiero en todo el mundo.

El fraude financiero ya no se comete con papeles falsos ni cheques alterados, sino con inteligencia artificial. En 2025, los delincuentes digitales han comenzado a usar modelos de voz sintética y deepfakes para suplantar identidades en transferencias bancarias o autorizar pagos corporativos. Según un informe de Europol y Feedzai publicado el 11 de noviembre, los fraudes por suplantación de voz aumentaron un 47 % respecto al año anterior.

Los sistemas de pago instantáneo —como PIX en Brasil o CoDi en México— han sido un avance para la inclusión financiera, pero también un punto débil para la seguridad digital. El problema no es la tecnología, sino la falta de educación en ciberhigiene financiera. En un entorno donde las transacciones se procesan en segundos, el error también viaja a esa velocidad.

Como asesor especializado en prevención de estafas, observo tres tendencias críticas: la expansión del phishing mediante códigos QR, los scams de inversión en supuestas criptomonedas ecológicas y las estafas que usan IA para imitar la voz de familiares o ejecutivos. Estas nuevas modalidades operan desde redes descentralizadas que dificultan la persecución judicial.

Instituciones como la CNBV mexicana y el Banco de España han comenzado campañas de “verificación en tres pasos” para evitar transferencias impulsivas. Sin embargo, la verdadera defensa no está en los bancos, sino en los hábitos. Desconfiar de ganancias rápidas, verificar direcciones digitales y evitar enlaces compartidos por mensajería son hoy medidas tan esenciales como cerrar una puerta con llave.

La batalla contra el fraude financiero no se ganará con miedo, sino con conocimiento. En la era de la inmediatez, el pensamiento crítico es el mejor seguro.